EL SEIS DOBLE
martes, 22 de noviembre de 2022
La justicia llega a ADISPAC
Opinión: Xavier Cantera
Opinión: Xavier Cantera
Han visto reconocida la necesidad, la dignidad y la calidad de su quehacer diario
Una opinión más | Xavier Cantera
Hace unos días se ha firmado el acuerdo por el que entidades sociales que prestan servicios sociales especializados a personas con diferencias funcionales y del desarrollo, como ADISPAC que, después de más de 50 años de estar realizando su tarea, han visto reconocida la necesidad, la dignidad y la calidad de su quehacer diario al ser homologados sus centros, gestionados por entidades de iniciativas privadas de familias y sin finalidad de lucro, a los centros de servicios sociales de la Consellería de Igualdad y Políticas Inclusivas de la Generalitat Valenciana.
Esta asociación alzireña, como muchas otras de servicios sociales en la Comunidad Valenciana, han conseguido, después de más de 20 años de trabajos, esfuerzos y negociaciones con la Administración Autonómica que sus centros, sus equipos profesionales y sus instalaciones sean reconocidas para realizar la atención especializada a personas con diferencias funcionales y del desarrollo con la misma categoría jurídica, científico-técnica y presupuestaria que los centros públicos, bajo la fórmula de centros concertados como sucede en educación, mediante el pago delegado a sus profesionales, cuyos salarios serán homologados, en el plazo de 4 años, a los que cobran los profesionales de los centros públicos, unificando sus calendarios, horarios y espacios físicos a las exigencias de la calidad de la atención centrada en la persona, a la política de género y a los requisitos de responsabilidad social y de una economía sostenible. Por fin se ha hecho justicia.
Hagamos un poco de historia. Cuando esta entidad, como muchas otras, comenzó a preocuparse de las personas con diferencias funcionales, no existían casi ningún centro público exceptuando un incipiente Centro de Educación Especial de Alzira y fueron las familias las que tomaron la iniciativa pensando en sus hijos e hijas, soportaron de su bolsillo y de campañas de beneficencia todos los gastos. Durante algunos años se mantuvieron con limosnas inseguras del Estado y el sacrificio de las familias hasta que, restablecida la democracia, en 1990 un gobierno de PSPV-PSOE publicó el decreto que regulaba las prestaciones de estos servicios, y comenzaron a recibirse las subvenciones anuales graciables que sólo cubrían el 65% del gasto del centro volviendo a quedar el resto a cargo de las familias, con la obligación de pagar, de donde fuera (préstamos bancarios), el retraso de las subvenciones para el pago de las nóminas del equipo de profesionales. Creo que todas las personas lectoras recordarán los actos benéficos y solidarios que Adispac celebraba para recoger fondos a los que la ciudadanía de Alzira y Comarca respondió siempre con total solidaridad. Después vinieron muchos años en los que no se dieron pasos significativos para el sector por parte de la Administración Autonómica, limitándose a cumplir el decreto citado y facilitando el cobro de una primera entrega de las ayudas graciables y, como remate, la imposición injusta de los copagos a las familias que después los tribunales declararon ilegales.
Llegó el Gobierno del Botánic, con la Consellera Mónica Oltra, quien devolvió a las familias lo cobrado en los copagos injustos, firmó conciertos plurianuales, aplicó la Ley de la Dependencia, aumentó la financiación según el IPC, se formaron la mesas participativas de estudio y por fin, se ha firmado el acuerdo entre Consellería, Patronal y Sindicatos para la homologación de los centros de servicios sociales especializados concertados. La justicia trae respeto a los derechos de estas personas, alegría y tranquilidad. ENHORABUENA PARA ADISPAC Y PARA TODO EL SECTOR.
El Seis Doble no corrige los escritos que recibe. La reproducción de este texto es literal; fiel a las palabras, redacción, ortografía y sentido del autor/es.
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