Cada vez hay más establecimientos que confían en los dispositivos TPV para gestionar sus pedidos
El turismo es una de las actividades más importantes en la economía española. Este sector representa el 11% del Producto Interior Bruto (PIB) del país, mientras que más de la mitad de ese porcentaje pertenece al área de la restauración, que cuenta con más de 270.000 establecimientos en España. Bares y restaurantes en los que el programa TPV se ha convertido en un sistema de gestión de comandas imprescindible para aumentar la productividad.
Para comprender el funcionamiento de las comandas a través de estos TPV es indispensable conocer en primer lugar el significado de ambos términos. Un Terminal de Punto de Venta (TPV) es un dispositivo compuesto por un hardware (parte física) y un software (programa informático) cuyo objetivo es gestionar todo el proceso de venta de un bar o un restaurante. Por su parte, una comanda es un vale interno que permite conocer los pedidos de comidas y bebidas que solicitan los clientes, anotados por parte del camarero, para posteriormente elaborarlos y servirlos. Además, este proceso permite identificar los movimientos de las materias primas desde su origen hasta su destino.
La persona encargada de tomar la encargada necesita conocer de primera mano la oferta completa de los servicios que ofrece el establecimiento, ya sea un bar o un restaurante. Este punto de partida es imprescindible para gestionarla de forma eficiente, ya que el camarero tiene que saber informar y aconsejar de la mejor forma posible para satisfacer las necesidades de los clientes. Una vez entregada la carta o menú llega el momento de las sugerencias y recomendaciones por parte del camarero. Cuando los clientes hayan tomado una decisión, el mesero debe anotar el pedido en tres copias distintas. La primera de ellas va destinada a la caja principal, la segunda es para la cocina, mientras que la tercera se la queda el propio camarero.
Diferentes tipos de comandas y su importancia
En los bares y restaurantes españoles existen varias opciones a la hora de anotar las comandas actualmente. Por un lado, se encuentran las clásicas comandas en papel, en las cuales el camarero anota a mano con un lápiz y un bolígrafo. La otra opción es la comanda informatizada a través del TPV, una tecnología que permite a la cocina gestionar los pedidos en tiempo real.
La gestión del tiempo en las comandas informatizadas es uno de sus puntos fuertes con respecto a las tradicionales en papel. Ahorrar tiempo es uno de los aspectos claves para mejorar el funcionamiento de cualquier bar o restaurante. Tener en cuenta cualquier detalle mínimo para mejorar la eficiencia es fundamental para diferenciar al establecimiento de la alta competencia que existe en el sector de la restauración en España.
La calidad de los productos, el servicio que se ofrece en el establecimiento y los platos cocinados son los elementos más relevantes en cualquier bar o restaurante. Sin embargo, una gran parte de los empresarios hosteleros siguen sin incorporar herramientas digitales a sus negocios. Una falta de digitalización en la era tecnológica que puede afectar al futuro de estos establecimientos, ya que en una sociedad donde las prisas son el primer plato, el tiempo de los clientes tiene un valor incalculable.
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