

Artículo de opinión de Xavier Cantera
“Llenemos las calles de gente por la libertad de los empobrecidos de siempre, de ahora y de mañana”

Xavier Cantera
Es fácil constatar que cada persona tiene puesto su centro de interés vital, lo que orienta todo su pensar y hacer, en un tema elegido libremente y con el cual impulsa mayoritariamente su tarea de influencia sobre su entorno. Durante estos últimos días, he podido comprobar que para unos es el independentismo, como forma de decidir como pueblo; para otros, es la defensa del medio ambiente y el desarrollo sostenible como camino para una calidad de vida integral; para otros, es el cambio hacia una economía del bien común como la mejor forma de superar todas las injusticias del capitalismo depredador y de construir un mundo más igualitario.
He sentido una tremenda envidia viendo esa cadena de un millón largo de personas que convencidos de su idea, la reforzaban, la exponían y la publicitaban de una forma tan convincente, democrática y multitudinaria. Pero al mismo tiempo, he necesitado preguntarme por qué los que tenemos el convencimiento de que el capitalismo nos está empobreciendo y esclavizando cada día más y más, no nos unimos para hacer más arrolladora nuestra tarea por una economía del bien común, por el reparto más justo de la riqueza y para eliminar las grandes consecuencias de ese capitalismo inhumano, reforzado por gobiernos neoliberales, como son el paro, el hambre, la guerra, la esclavitud, la explotación de los niños y de la mujer.
Respiré algo más tranquilo cuando leí que entre los encadenados catalanes, había un numeroso grupo que acusaba a Mas por su colaboración con ese capitalismo, aunque ilustrado, con las mismas lacras para su tierra y por lo tanto le pedían también la independencia del capitalismo: “No queremos la independencia para que todo siga igual”. Solo basta con consultar los artículos de Viçen Navarro para conocer que durante los mandatos de los Mas, los servicios sociales, manera de repartir mejor la riqueza, cayeron en picado, abandonando a muchas familias y trabajadores a su suerte insolidariamente.
Claro que, cuando leo en el estudio de Intermon Oxfam que hay 25 millones de europeos en el umbral de la pobreza, que la clase media agoniza en Europa, que los pobres son cada día más pobres y los ricos cada día más ricos a causa de las políticas de austeridad y que propone cuatro medidas defendidas por muchos, como: Invertir en las personas y en el crecimiento económico, invertir en servicios públicos, fortalecer la democracia institucional y aplicar sistemas fiscales justos, me surge la necesidad de querer evidenciar si de verdad es verdad que somos muchos, mayoría, los que pensamos así y que, de verdad, nos lo creemos firmemente. Sobre todo, cuando veo lo que el poder absoluto de Mariano está haciendo: Cada diez minutos, como dicen los Directores y Gerentes Españoles de Servicios Sociales, un dependiente se queda sin atención y un trabajador de este sector pierde su empleo.
Menos mal, dicen algunos, que está la solidaridad de las personas. Pero no es suficiente ni es el buen camino, sustituir al Estado democrático en sus obligaciones constitucionales. Llenemos las calles de gente por la libertad de los empobrecidos de siempre, de ahora y de mañana. Los Bancos culpables aún no han sido castigados ni lo serán. Las encuestas nos indican ya el camino: La unión de los que creen en la justicia, la libertad y la fraternidad. En la Persona.
El Seis Doble no corrige los escritos que recibe. La reproducción de este texto es literal; fiel a las palabras, redacción, ortografía y sentido del autor/es.
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